Salir, emborracharme y perder el control.
No tener límites ni tener que dar explicaciones.
Solo por ahora. Hasta que sienta que no tengo nada más en mi vida.
Cielo gris otra vez,
chaqueta verde y un café.
Esperando en el andén
a que llegue mi tren,
pensando en él me siento bien.
"Estaba fabulosa y sentí que volvían los sentimientos antiguos. La invité a comer conmigo y, mientras hablábamos sentados, sucedió algo muy extraño. La vi con distancia, como si estuviera mirando un primer plano de su cara en el cine- y sobre todo su boca. Su boca apenas dejaba de hablar y todo el tiempo era sobre ella. No importaba lo que yo dijera, después de que consiguiera proferir un par de frases, ellas las relacionaba con ella de algún modo y empezaba a parlotear y parlotear de la más increíble forma centrada en Dee. Y humillaba a todo el mundo con su famoso sarcasmo mordaz que yo solía encontrar tan agudo. Ahora me parecía aburrido y pesado. Ante mis ojos, su belleza se convirtió en vulgaridad y vacío y finalmente en fealdad... Nunca creí que iba a decir esto...pero espero no verla más."
Tal vez lo que faltaba era libertad. Quizás digas esto como otra de tus técnicas que nunca terminan de funcionar. Que nunca me creo. Esa mirada, ese tono, no suenan nada bien. No . No es para desconectar.No es un adiós,